Últimos días de embarazo… ¡¡¡Esperando la llegada de Martina!!!

Últimos días de embarazo… ¡¡¡Esperando la llegada de Martina!!!

Las dos últimas semanas de agosto fueron eternas…

Las ganas de tenerla en brazos, la estrictísima dieta por la diabetes gestacional, las idas y venidas del hospital a ver a las doctoras, comadronas, ginecólogos… El calor… Las horas y los días ya pasaban lentos… El embarazo me pasó volando, pero esos días… Costaban de  pasar!!!

Semana 38. La última semana de agosto.

Recuerdo estar ya como un globo (aerostático). Los pies como una pata de jamón. ¿Dónde estaban mis tobillos? ¿Dónde estaban mis pies? ¿Quién era esa que se reflejaba en el espejo? Madre mía… Estando en Torredembarra mi suegra me vio tan mal que me dio masajes en esos “pies y tobillos” si podía llamarlos así… (Me daba cosa, vergüenza, pero no podía másssss) Y… ¡¡¡Gracias a ella después me sentía mejor!!!

Lo que más me ayudaba eran los baños en la playa a primera hora de la mañana, me encantaba flotar en el agua…

A parte de que  el agua de mar va genial para la circulación, la sensación de ligereza, de no pesar nada… ¡¡¡Era gloriosa!!!

A finales de esa semana, algunos valores de los test de la glucosa me dieron un poco alterados, así que tuve que ir a visitar a la doctora. Ya cuando entré me miró con cara de penita… ya me lo olía… iba a tener que pincharme insulina…

¡¡¡UN EMBARAZO DE LUJO, 9 MESES INCREÍBLES!!!

Y el décimo mes, a días de parir se me torció un poco… ¡¡¡Qué mal!!! Ya os dije que yo y las agujas no nos llevamos nada bien.

La doctora me dio indicaciones de cómo y cuando debía pincharme la insulina… Y yo hice los deberes… Me fui a la farmacia a comprarme el lápiz y tal… Llegamos a casa, cenamos… Y llegó la hora de la verdad.

La verdad es ésta: No tuve valor de pincharme la insulina. Estuve tres cuartos de hora, sentada en el sofá, apuntándome con esa aguja, y no tuve valor. Mi marido estaba ya hacía rato en la cama. Lo llamé para ver si podía ayudarme. Y si yo tengo fobia de las agujas, el tiene eso y mucho más. Me vio, y tal cual se volvió despotricando “nosequé” hacia la habitación.

Así estuve 5 minutos más. Y no pude. Lo reconozco.

Al día siguiente, 9 de la mañana. Recibo una llamada de la doctora… “Paula, buenos días, ¿Cómo fue?” ¿¿¿¿¿Cómo fue????? Le contesté… Mira voy a serte sincera…  No pude… Me dio un apuro… Que no pude. Y me contestó: “Ya lo sabía. No he llamado nunca a nadie para saber si se había podido pinchar. Pero es que te vi tan insegura… Que he decidido llamarte” ¡QUÉ FUERRRTEEEE! Hasta mi doctora me vio el plumeroooo… jajaja Me sentí mal, pero aliviada… Iba a llamarla yo… Pero me facilitó el camino…

“Bueno mira, como tu fecha de parto está a apenas 12 días mejor no te pinches, no pasa nada, tu regulate el azúcar, sigue con la dieta y si no se altera más, lo dejamos así.” ¡¡¡ESTAS PALABRAS ME SINTIERON A GLORIA!!! ¿Dieta, Tests…? Eso estaba chupadoooo… NADA DE INSULINA. Volví a renacer…. Bufffff (aun respiro hondo ahora… 18 meses después…)

Semana 39. Primera de septiembre.

¡¡¡¡Ya había llegado septiembreeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!!!!

Y yo que pensaba que Martina iba a nacer en agosto… con esos calores y ese barrigón. Aiiixxx…

3 de septiembre (lunes).  Como ya os conté… Mi querido ginecólogo me citó para ese día un mes y medio antes. No tenía ni idea de que me hice otra curva de glucosa, de que tenía diabetes gestacional, nada. Realmente, fui a la consulta a ver a mi hija.

Y así fue, la vimos, la escuchamos, el corazón me dio otro vuelco. El día estaba tan cerca… ¡¡¡Qué ganas de verla por Dios!!!

Me hizo un tacto (doloroso) y me dijo que ya estaba dilatada de 3cm. que ya estaba en proceso de parto y que se desencadenaría en unas 24h, como mucho 48h. Que si no me ponía antes, el miércoles me esperaba en el Hospital de Barcelona y me iban a “AYUDAR UN POCO…”. Salimos de la consulta para no volver nunca más.

Llegó el miércoles 5, yo estaba en el Hospital de Terrassa, esperando a la última visita ginecologica… Y recibo una llamada… “Paula soy el Dr. A… estoy en le Hospital de Barcelona, habíamos quedado hoy a las 8 de mañana ¿recuerdas?” Ahh… Sí Doctor A…. Mire he decidido que mi hija nazca cuando ella quiera, y no va a ser ni hoy ni en el Hospital de Barcelona. Muchas gracias. Pero lo he decidido ya. “Deberías haberme avisado, suerte que tengo otra embarazada ya en el paritorio sino hubiera hecho en viaje en vano.” Qué suerte tuvo… Sino qué pérdida de tiempo… No veas… (Tenía razón, eso está claro.) Acababa de dejar plantado a mi ginecólogo, mi hija podría haber nacido ese día, pero yo no quería que naciera así. Tan bruscamente, sin estar preparada, sin darme ninguna señal… Si no era por fuerzas mayores, no.

Entré en la consulta… después de verme… me hizo un tacto y me dijo que no estaba  ni de 1cm. (O sea… Más verde que un aguacate…) Y pensé… qué coincidencias… y cómo pudo decirme el otro que estaba ya de 3 cm… Madre mía…

 Me salvé de una inducción y posiblemente de una cesárea.

(Eso nunca lo sabré…)

El Ginecólogo siguió mirando mi historial y me dijo que el viernes 7 me inducirían el parto (eso si no la había tenido antes) ya que me estaba pinchando insulina. Jode…. cómo estaban todos esa semanaaaaaaaa… con sacar a mi niña de allí dentro…

No no no… doctor no me estoy pinchando insulina. La doctora me dijo al final que NO hacía falta si me controlaba bien los valores… “Ahhh… pues en tu expediente no lo pone…”. Llamó a la doctora y todo solucionado.

Ese día me salvé de dos inducciones. Lo recordaré siempre.

TRENÍA QUE AVANZAR MI PARTO… ASÍ QUE PUSE TODA LA CARNE EN EL ASADOR…

ME CALCÉ LAS BAMBAS DE MI MARIDO (y ya me entraban justas…) Y ME FUI TODA LA TARDE A ANDAR POR EL PARQUE CON MI MADRE… ME TOMÉ CHOCOLATE CALIENTE, TEMPLADO FRÍO… CANELA… TOOOODOOOOO LO QUE ME DIJERON QUE ME AYUDARÍA…

Así lo hice toooodos los días…

(No se si esas cosas funcionan la verdad… perooo…)

Cada día me despertaba por la mañana maldiciendo que no me había puesto de parto. Frustrada.

Ya que normalmente te pones de madrugada cuando estás tranquila, en casa…

El sábado por la noche estábamos en Sant Cugat cenando en casa de unos amigos… Me daban contracciones seguidas… No podía ni moverme del dolor… No podía levantarme de la silla… todos me miraban estupefactos. Bufff… no podía… finalmente me levanté para ir al baño y lo conseguí. De golpe frenaron las contracciones pero yo ya estaba cagadaaaaa… ¡¡¡¡y contentaaaa!!!!

El domingo nada… Ni una contracción fuerte. Pues a andar y andar… chocolate, canela, sexo… todo… a ver si algo funcionaba…

Lunes 10 de septiembre.

5.30h de la madrugada…

Abro los ojos. Algo me había despertado.

Unos segundos más tarde siento como si me hiciera pis encima….

¿Me he hecho pis?

o

¿He roto aguas?

{ Nos vemos en el siguiente POST }

Paula

¿Cómo fueron vuestros últimos días?

¿Os pusisteis de parto o rompisteis aguas antes?

¡¡Ese momento es muy emocionante!!

 { ¿Te has perdido el POST anterior? }

MI MAMA ES FOTOGRAFA Y BLOGGER copia



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