CONSEJOS para preparar UN PARTO EN CASA

CONSEJOS para preparar UN PARTO EN CASA

Ahora que tengo a mis dos ratoncitas durmiendo, puedo dedicarme un ratito a escribir un post muy especial, se lo dedico a Gi del BLOG Para El Bebé ya que ella soltó la pregunta al aire y está a punto de tener a Oliver en casa. También a todas esas mamás que como Gi y yo, han pensado alguna vez o bien están planeando tener un bebé en casa, ¡sí es posible!

Apenas mi pequeña tiene ya sus 10 meses y parece que fue ayer que estaba con el barrigón, trasladándome de casa, yendo a las clases de preparto a Barcelona con las comadronas de Néixer a Casa y buscando el colegio para la mayor, sí todo al mismo tiempo, eso y mil cosas más… Bien justo hace un año, me sentía en la misma situación que Gi, debía estar de unas casi 30 semanitas… Y por la cabeza me rondaba la misma cuestión ¿alguien me puede aconsejar? ¿qué preparar para el parto, para el bebé, para mi? Era mi primer parto en casa, pues el anterior fue en el hospital, así que estaba en las mismas.

Después de haber pasado una dilatación, un parto y un posparto en casa, puedo “aconsejar” (aunque nunca me ha gustado aconsejar) desde mi punto de vista, claro está, qué es lo realmente necesario para parir en casa.

  • Foto de Gemma Sivill

 

Las comadronas nos dieron una lista interminable, una así laaaargaaaaa como la carta a los Reyes Magos de Oriente, Papá Noel y el Ratoncito Pérez juntos, por lo menos, que contenía entre muchas cosas: Sábanas de plástico para cubrir suelo y sofás, toallas por si hacíamos un parto en el agua, pajitas para beber durante el parto, arcilla verde para las curas posteriores, infusiones varias para las curas también… ¡un colador! Y mil cosas más… como un espejo, que por cierto yo la cagué, no encontré ningún espejo mediano y al final metí el de aumento en la caja, cuando las comadronas quisieron ver cómo iba el tema por allí abajo, eso distorsionaba una barbaridad… jeje ¡¡fallo mío!!

Todo eso está muy bien, porque aunque te cueste la vida recopilarlo, es esencial para el parto y las comadronas lo saben y por eso te piden tenerlo todo a punto.

A parte de lo “esencial” yo puedo recomendarte por ejemplo preparar música, una música que te guste, que sea relajante, que te motive o que te lleve a otro planeta. ¿Porqué pienso en la MÚSICA? Porque es un momento súper especial en tu vida, que no olvidarás nunca y se merece un temazo para recordarla en todos los sentidos. Ya en mi primer parto me preparé un buen CD de música, que aunque estuviera en el hospital estuve escuchando varias horas mientras dilataba. ¿Y sabéis cual es el resultado? Cada vez que escucho ese CD se me ponen los pelos de punta, sí, se me erizan como si aun no hubiera parido y empiezo a recordarlo todo. En el segundo no lo dudé, hice lo mismo y el resultado fue increíble, el mismo, pero me quedó además un regusto dulce, una victoria. ¿Qué tema me pondría ahora mismo? UNA MATTINA  de Ludovico Einaudi. Inspiradora, relajante, magnífica. Aunque todas sus obras son preciosas <3  

  • Foto de Gemma Sivill

Otro elemento muy importante para preparar un parto en casa es estar motivada, informada y ¡¡¡EMPODERADA!!! Ouuuu yeahhh, ¡¡EMPOWERED!! 😉 Para eso, yo leí mucho, pero mucho mucho, cosa que por cierto hace 10 meses que no cojo un libro 🙁 Pero ya vendrán épocas “distintas” <3 ¿Porqué leer es tan importante? Pues porque te da visiones desde distintos ángulos sobre el mismo tema, y solamente de este modo lo verás en su totalidad y te harás una idea mejor de todo. Lo interiorizarás y luego en el día del parto ¡estarás muchísimo más segura! No solamente hace falta leer sobre un parto vaginal, normal o natural, sino también sobre la cesárea que forma parte de muchos partos. Peroooo… ¿Qué libro te recomiendo? Por encima de todos los que leí: PARIR SIN MIEDO, El legado de Consuelo Ruíz (Editorial OB STARE) Imprescindible, precioso y honesto. Gi si quieres te lo presto 😉 Y otros interesantes: La nueva revolución del nacimiento. Y: El poder de las caricias.

 

 

Mientras escribo éste último punto recuerdo como si fuera ayer el parto de Carlota, intentando rememorar qué fue lo más importante para mi, y aunque hay partes que las tengo borrosas, lo importante nunca se olvida. EL AMOR nunca se olvida. Lo más importante en mis partos fue estar acompañada de la persona más importante de mi vida, mi marido. En el parto de Martina estuvo presente, muy presente pero más pasivo, pues las comadronas hacían sus labores y me agarraban, y me decían cosas, el anestesista por allí rondaba… Pero en este segundo parto, Pere estuvo al 100%, primero fue preparando la casa mientras las comadronas no habían llegado, fue bajando las persianas, ambientando la casa con velitas por doquier, preparando algo de comer y beber en todo momento, una vez llegaron las comadronas que respetuosamente asistían el parto desde la contemplación y el silencio, en la fase expulsiva estuvo sentado frente a mi, al otro lado de la piscina, codo con codo, frente con frente, ayudándome a pasar las contracciones, hasta la última no se levantó. Verlo allí, conmigo, unido a mi, nos separaban pocos milímetros, eso fue lo más importante de todo mi parto en casa. Ver que estuvo por todo lo que yo necesitaba en ese momento y era incapaz de controlar, era mi 3ª y 4ª mano. Él sabía lo que deseaba y cómo lo deseaba. Contar con él, hablarle a él, susurrarle a él o gritarle a él, fue lo más importante de mi parto.

 

Y realmente estos tres puntos fueron los más importantes a la hora de preparar un parto en casa: ESTAR DOCUMENTADA, ELEGIR UN TEMAZO y ESTAR ACOMPAÑADA DE LA PERSONA MÁS IMPORTANTE DE TU VIDA.

Lo demás es banal, se puede necesitar o no, se puede echar en falta o no, pero los hechos, los recuerdos, el estar segura de ti misma y que tu pareja esté en tu onda, eso es lo más importante. El hacerlo con toda tu voluntad, pero estar preparada. Tener un plan de emergencia por si acaso, bien elaborado. Lo demás viene y va y te aseguro que no es lo más importante para preparar tu parto.

  • Foto de Gemma Sivill

 

¡Espero haberos iluminado un poco!

Ahora solamente queda esperar, y cuando llegue el día empezar a danzar los dos juntos, a bailar poco a poco la danza de la vida, y ya verás que Oliver en un tris-tras estará ya en tus brazos. Siéntete amada, acompañada, respetada. Piensa en ti y en el pequeño. Deja que tu cuerpo se mueva con libertad, que encuentre la manera de sincronizarse con Oliver. Déjate llevar.

Paula

 

 

 



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